Cómo encontrar un pasatiempo para tu hijo

¿Serán clases de guitarra, voleibol, robótica, un club de manualidades o ajedrez? Encontrar una afición es bastante difícil cuando hay tantas para elegir. ¿Cómo ayuda a su hijo en este sentido y qué cuestiones prácticas son útiles para tener en cuenta?

¿Cuándo es algo realmente un hobby?

Desde deportes como el fútbol o el hockey hasta el ballet o la música, pasando por el dibujo u otras actividades creativas, una afición es simplemente una actividad que te gusta hacer y en la que quieres mejorar. Cuando por fin metes un gol, puedes tocar esa canción en el piano o, después de mucho practicar, dibujas una mariposa, es una emoción. También es relajante dedicarse a un hobby. Puede haber cierta frustración cuando algo no funciona, pero eso no es malo en absoluto. Además, permite a tu hijo descubrir que no todo sale bien a la primera. Y por eso la sonrisa es extra grande cuando, después de mucha práctica, funciona.

Además de ser divertido y relajante, encontrar un pasatiempo también es bueno para el desarrollo. Enseña a tu hijo a ser paciente y a afrontar las decepciones.

Algunos niños están seguros en un momento dado de que quieren aprender a tocar un instrumento musical, para insistir una semana después en jugar al tenis. Si cedes rápidamente, lo más probable es que después de unas cuantas veces tu hijo se rinda. Por lo tanto, observar bien a tu hijo y descubrir cuáles son sus intereses puede marcar la diferencia. ¿Qué se ajusta a su carácter, qué le gusta hacer, en qué es bueno? Si le gusta disfrazarse y tiene mucha imaginación, quizá haya un club de teatro cerca de él. Si está lleno de energía, considere el atletismo.

Algunos padres tienden a empujar a sus hijos en una determinada dirección, porque ellos mismos solían disfrutar de un determinado deporte. O porque toda la familia está involucrada en el fútbol. Es importante que los niños descubran por sí mismos lo que les gusta y lo que se les da bien. Puedes guiar a tu hijo en esto, sobre todo si es pequeño o tiene dificultades para elegir, pero no fuerces nada. Si te fijas en sus talentos e intereses, puedes ayudarle a elegir una afición. Una que le guste, de la que aprenda y que le motive. No importa en absoluto si se trata de dibujo, clase de ballet, yoga, ajedrez o escultismo.

Es posible que los niños ya se hayan imaginado un deporte u otra afición, mientras que en la realidad las clases transcurren de forma muy diferente. Tal vez su hijo piense que va a aprender todo tipo de movimientos de lucha emocionantes en el karate. O no tiene ni idea de que al principio no conseguirás un buen sonido de un violín. Así que deja que lo «huela» primero. Acude a las jornadas de puertas abiertas de los clubes deportivos o de baile, las escuelas de música o los clubes de teatro y pide una clase de prueba gratuita. Si hay un amigo que ya está en un club al que su hijo quiere unirse, probablemente pueda venir a echar un vistazo.

Encontrar una actividad idónea: cuestiones prácticas

Una afición es divertida, pero puede implicar todo tipo de arreglos prácticos (ver más abajo). Averigüe más sobre esto y téngalo en cuenta. Sería una pena que te comprometieras a algo por lo que tienes que dar vueltas o que resulta que no es factible en absoluto.

Por ejemplo, porque simplemente no tiene tiempo para ello. Muchas aficiones requieren mucho tiempo: traerlas, recogerlas y vigilarlas regularmente, porque animar a tu hijo de vez en cuando es muy divertido. Pero a veces hay que hacer algo más: trabajar como camarera, ayudar a limpiar el club o alinear los campos. Cada vez hay más clubes que requieren la participación de los padres. Tenlo en cuenta y comprueba si tienes o puedes sacar tiempo para ello.

¿Cuánto cuesta un pasatiempo?

Algunas actividades son más caras que otras. Por ejemplo, si juegas al fútbol, no sólo tienes que pagar una cuota de socio, sino que también tienes que comprar botas de fútbol y espinilleras. Si su hijo va a una escuela de equitación, tendrá que comprar pantalones de montar, botas de montar y una gorra de seguridad. Especialmente si tienes más hijos, los costes pueden ser elevados, dependiendo de la cultura escolar del país, pues en algunos lugares, todo lo anterior puede ser gratuito como parte de actividades extraescolares Castellón.

Una semana completa

Clases de voleibol, karate, street dance y natación. Y todo eso después de la escuela. Para algunos niños, la semana está llena de cosas y hay poco o ningún espacio para citas espontáneas o una tarde de sofá. Por lo tanto, piensa bien si quieres elegir varias aficiones con tu hijo o dejarlo en una sola por el momento. Muchos deportes implican entrenar una vez a la semana y competir el fin de semana. El número de actividades que tu hijo puede realizar a la semana depende de su edad y su carácter. Analízalo bien y decide qué es lo mejor para tu hijo. Una afición debe ser divertida y no una obligación.

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